Polen en mi dia a dia

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Todos tenemos dias en los  que la jornada se hace larga, incluso tienes que comer en el trabajo… Hoy os cuento uno de mis secretos para cuidarme en mi dia a dia… el polen! En alguna ocasión os he dado ideas para tomarlo ya que es algo que siempre te preguntan cuando lo recomiendas en consulta,, y esto cómo me lo tomo???

Llega el otoño y los naturópatas empezamos a recomendar polen…

El mismo tiempo que tardas en tomar un café, que no te aporta nada más que subir tu ansiedad, te puedes tomar un yogur con la fruta que te guste o la que tengas en casa en ese momento y le añades el polen. Ese toque de color, crujiente y ligero dulzor hace que el yogur no necesite nada más. 1 minuto en prepararlo y te lo puedes llevar desde casa en un tupper.

El polen de abeja es uno los productos apícolas que se ha incorporado más recientemente por ser rico en nutrientes esenciales. Lo producen las abejas a partir del polvillo fino que recogen de las flores, que luego mezclan con su saliva, néctar y miel regurgitada obteniendo un producto en forma de gránulo. Generalmente es de color amarillo-ocre, y varía en función de la especie vegetal de la que procede.

El polen de abeja contiene una gama muy amplia de nutrientes. Pero tiene una pega: es difícil encontrar un polen estandarizado que mantenga la misma composición y una actividad biológica constante. La variabilidad en su composición depende, entre otras cosas, de su origen botánico. Y es el principal inconveniente que se presenta cuando se quiere estudiar en mayor profundidad el contenido en sustancias biológicamente activas del polen y sus efectos sobre la salud.

Pese a todo, se considera un producto muy nutritivo, constituido por una gran variedad de elementos, como:

  • Carbohidratos: 31-40%. Principalmente son azúcares simples, como la fructosa y glucosa.
  • Proteínas: 20-23%. Incluyen un 10,4% de aminoácidos esenciales, aquellos que hemos de adquirir a través de la dieta porque el cuerpo no los puede producir.
  • Grasas: 5-10%. Son los ácidos grasos esenciales, el linolénico y el linoleico, los más abundantes. En esta fracción también se encuentran pequeñas cantidades de fosfolípidos y fitoesteroles.
  • Vitaminas: el polen de abeja tiene una gran pluralidad vitamínica, siendo particularmente rico en vitaminas del complejo B (B1, B2, B6) y vitamina C.
  • Minerales: aporta potasio, magnesio, calcio, silicio, fósforo, manganeso, azufre, cobre, hierro y cloro.
  • Sustancias bioactivas: destaca su contenido en carotenoides y flavonoides, por su efecto antioxidante y especial interés para la salud. Uno de ellos es la rutina, bioflavonoide que favorece la resistencia de los vasos sanguíneos. Aunque la cantidad de estos compuestos es variable en función del polen y depende de la fuente floral.

Pese a todo, se le reconoce una amplia gama de elementos bioactivos que provienen de las plantas, la mayoría de naturaleza polifenólica, y con acción antioxidante. De esta acción derivan todos los efectos positivos para la salud que se le adjudican a este producto, pues las sustancias antioxidantes ayudan a proteger contra el daño celular y ayudan en la prevención de enfermedades crónicas, como las cardiovasculareso inflamatorias. 

Beneficios del polen de abeja para la salud

A pesar de su pequeño tamaño, la concentración de micronutrientes tan significativos, hacen que el polen sea otro de los grandes productos que nos dan las abejas. 

Así, sabemos que el polen de las abejas es un gran aliado para combatir procesos de ansiedad y depresión, ya que realiza una gran función energizante y es un reconstituyente natural que nos dará la energía que necesitamos en cada caso.

Pero además, el polen de las abejas ayuda a fortalecer nuestros sistema inmunológico, es decir, las defensas.

También es importante para aquellas personas que tienen malas digestiones, además de ayudarnos a prevenir distintas enfermedades del hígado.  Y es que contribuye a facilitar la formación del glucógeno, que se almacena especialmente en este órgano.

Por otro lado también se ha demostrado su alto poder antioxidante que refuerza también los vasos sanguíneos y ayuda a controlar los niveles de colesterol.

Asimismo también está comprobado que es un estupendo aliado para los problemas de menstruación o los trastornos relacionados con la menopausia que se asocian con la inflamación de estos órganos. Y es que este antiinflamatorio natural también se recomienda para problemas de próstata e incluso de las vías respiratorias.

También es recomendable para ayudarnos a aumentar nuestro nivel de concentración y estimular nuestra memoria, por lo que es perfecto para las personas mayores.

Se puede tomar solo o disuelto en infusiones, café, leche, zumos, o mezclado con yogur, mermelada o cualquier otro alimento que sirva de base líquida o semilíquida. Se recomienda moler los gránulos de polen antes de tomarlo para favorecer su asimilación.

¿Cómo se consume el polen de abeja?

Antes de comenzar a consumir algo que pueda afectar a nuestra salud, siempre se recomienda consultar antes con un profesional de la salud, médico o naturópata para seguir las pautas más acertadas en cada caso. El objetivo, en este caso es sacarle el mayor partido  las propiedades y beneficios del polen de las abejas.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que no debemos abusar de este producto en ningún caso, por eso es importante adecuar su consumo a nuestras características y necesidades.

Por ejemplo, en el caso de los adultos, se pueden ingerir hasta tres cucharaditas pequeñas al día, pero cuando hablamos de niños, la dosis se reduce bastante y en función de la edad podrán tomar 1 ó 2 al día (consultar antes)

En función de lo que queramos conseguir con el consumo del polen de abeja, tendremos que consumirlo durante más o menos tiempo. Por ejemplo y a modo de recomendación general, se suele recomendar tomar una cucharadita por la mañana y otra por la noche durante alrededor de un mes, si lo que queremos hacer es combatir la anemia y la falta de apetito.

Lo más habitual es consumir el polen de abejas en ayunas, aunque se puede hacer también en el yogurt o en una infusión. Para aprovechar al máximo sus propiedades, la recomendación principal es diluir el polen en agua y dejarlo reposar durante al menos unas dos horas. Así se absorberá mejor y le sacaremos mayor partido a sus increíbles propiedades.

De nuevo, antes de comenzar a consumir el polen de abeja, es necesario consultarlo con nuestro profesional de la salud, para que nos marque las pautas más adecuadas para nosotros. 

Especial atención a aquellos casos con alergia al polen de abeja.

Fuente

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